El contacto llega por Idealista, se queda en una bandeja, alguien lo vuelca a HubSpot un día después con la mitad de los campos. La cartera se gestiona en una hoja distinta. La IA que tendría que personalizar la respuesta no sabe que el inmueble se alquiló ayer ni que ese cliente ya consultó tres pisos del mismo barrio. Y mientras, el portal sigue cobrando por destacar.
Cerramos el circuito entre portales, CRM y agente: sincronización bidireccional, deduplicación por teléfono y correo, lectura de la cartera con disponibilidad real, escritura de notas y tareas con el contexto de la consulta. La propiedad de los datos del propietario no cambia de manos: los conectores leen lo permitido por contrato y respetan los límites de uso que cada portal impone.